jueves, 7 de septiembre de 2017

Libro de poemas.






En primer lugar, saludos. Desde hace más de un mes que no escribo una entrada y, de nuevo, aquí estoy. Aunque, de inicio, será diferente. Volveré a las reseñas y demás secciones pero, por el momento, las dejaré apartadas. La razón es que quiero centrarme en no sólo terminar el compendio de poemas, sino también perfeccionarlo, maquetarlo y, con nervios lo anuncio, autopublicarlo. En efecto, es un proyecto serio y efímero pues quiero hacerlo en poco tiempo (sí, me llevará algunas semanas, máximo un mes o dos) pero me esforzaré a que pronto lo disfrutéis.
Hago un inciso: esta entrada es corta pero viene con mucha información. Cuando la publique, la enlazaré con otra que escribí en Junio o en Julio sobre mi proyecto de Tridente de Fantasía para refrescaros la memoria o, para los nuevos seguidores, informaros.
No vengo a hablar de mi libro, más bien, un pequeño adelanto de lo que veréis. ¿Os gusta la poesía? Es posible que os interese mucho. ¿Os gusta el terror? Quizá aún más. El título aún no lo tengo ideado pero os lo anunciaré. ¿De qué trata? Poesía, terror... Tampoco es una novedad pero mi estilo en la poesía ha evolucionado mucho desde hace años. El legado de Baudelaire y de Poe, por decir nombres, me ha influenciado mucho. Por supuesto, en este compendio me acerco a ese terror gótico, clásico pero, claro, tiene ese toque onírico que debo agradecer a Neil Gaiman. Llevo siete poemas escritos y el último es, por el momento, el más largo. Sólo me quedan otros siete por terminar el compendio y, en cuanto estén, ya comenzaré a trabajar en él para que el resultado sea decente.
Para finalizar, a partir de hoy o de mañana, estaré compartiendo esta entrada muy a menudo (no mucho porque no quiero agobiar) y es posible que escriba futuras entradas para anunciaros nuevas sobre el proyecto. Lo que os puedo asegurar es que está moldeándose. Cada estrofa, cada verso está formando mi poemario. Ya está. Os he anunciado lo que veréis, siempre que no suelte la cuerda y siga ascendiendo, en cuestión de tiempo. Será muy laborioso, eso lo sé, pero no cederé un paso. Para mí este momento es muy emotivo e importante. Soy de esa clase de persona que es muy frágil por dentro. Aun así, me esforzaré todo lo que pueda para que el compendio de poemas esté en vuestros portátiles, móviles, tablets, etc. 

P.D.: Sobre los relatos. También os iré avisando. 
P.D.2: Creo que la imagen del cuervo dice mucho de la simbología que habrá en algunos poemas...

Vuestra Bruja de Orión. Un beso. 🎃

martes, 25 de julio de 2017

Oh, llego a la Torre Oscura... ¡Por fin! Pero... 🎃

Mi querido Roland de Gilead



 He aquí la última reseña de la saga de Stephen King: “La Torre Oscura”. Una doble reseña con ese tinte especial. Será más emotiva, más directa pero expondré qué me atrapó de los dos últimos libros: “Canción de Susannah” y “La Torre Oscura”. Improvisaré sobre la marcha. Es una de las cualidades más tentadoras de escribir una reseña: improvisar, expresar los sentimientos provocados por un poema, por un diálogo intenso... Por una escena de puro acción, sin tregua. Aquí reaparece Roland de Gilead. Mi amado Roland. Un personaje más que peculiar. Un personaje con muchos matices.
En mi primera reseña de “La Torre Oscura”, “El pistolero”, expuse lo que sentí al leer la primera frase: “El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él”. Directa y tentadora. Te susurra: “ven y contemplarás mundos imposibles...”. En efecto, contemplé mundos imposibles, contemplé la posible fuente de Stephen King. Digo posible porque jamás se sabrá qué murmura su mente cuando escribe. Yo, como autora, puedo jurarlo. Somos un caso. En cambio, “La Torre Oscura” es, por supuesto, un compendio de guiños a otras obras del autor: “Salem’s Lot”, “It”, “Apocalipsis”, etc. Todas ellas unidas en estos siete libros. Entonces entreves algo en el autor, su talento, su universo de ideas. Pero sólo lo hueles...
Canción de Susannah” es, junto con “La llegada de los tres”, mi parte favorita de la saga. Oh, sí, “Las Tierras Baldías” es enorme pero cierto suceso en la sexta parte abre la puerta a lo que ocurrirá en la última. Soy de esas pocas personas que les encantó “Canción de Susannah”. La razón es sencilla: Susannah. Es un personaje que adoro y en esta parte tiene un papel muy importante para dar fin a la saga. A parte de que la evolución de Susannah es precioso. Sin olvidar a Eddie y/o a Jake. Stephen King trata este personaje con cuidado y sabe guiarle hacia momentos muy cruciales para la trama.
La séptima parte es, con algunos toques lovecraftianos (ay, Stephen, la influencia del señor de Providence nunca te abandona... te entiendo...), la épica en una historia que mezcla Western, fantasía y demás tintes macabros. Aun así, el viaje termina y Roland debe elegir... La Torre Oscura está cada vez más cerca. El final es trepidante y magnífico. Bueno, no es el único final... Debéis comprobarlo vosotros mismos. Soy sincera y no me acordaba de ese FINAL. Me quedé atónita. Pero es un digno final para una gran saga.
Para finalizar, “La Torre Oscura” es, junto con “El resplandor” e “It”, mi obra favorita de Stephen King. ¿Qué decir de este señor? Ha creado historias impresionantes, aunque en los finales (él mismo lo reconoce) le cuesta rematar. Ejemplo: “El resplandor”. Si os contara qué final habría escrito, me meteríais en un manicomio...
Espero que os haya gustado esta doble reseña. Especial para rematar “La Torre Oscura”. Vuestra Bruja de Orión. Un beso. 🎃



Ad aeterna... gloria...”

lunes, 17 de julio de 2017

Personaje de la Semana: Fëanor.

Fëanáro (Espíritu de fuego)





Fëanor, Elfo Noldor, entra en la categoría de personajes que han influido en mí como autora y, lo más probable, acabaría en el Top 5 (algún día haré la lista...). ¿Por qué razón? Es el primer personaje, con permiso de Melkor, que le da frescura el inicio de "El Silmarillion" y, sin tregua, los acontecimientos se adornan de tragedia y épica. Melkor daría la primera pincelada oscura, la maldad en estado puro, el deseo de destrucción y, por otro lado, cual furia en llamas, tenemos a Fëanor, cuya ambición en muchas ocasiones le traiciona. Fëanor es el primer enemigo declarado a Melkor mientras los Valar callan. Antes de la época de Túrin, de Lúthien, de Fingon... Fëanor desató un caos que hizo temblar al mismo Melkor. Por algún motivo le temía y, por ende, al resto de los Noldor. La venganza guía a Fëanor y a sus hijos a la Tierra Media y allí se hallará con el destino de los Noldor. Os dejaré tanto en Twitter como en Facebook una bella canción de Blind Guardian que describe a Fëanor. A mi querido Elfo de Fuego. Espero que os guste este nuevo personaje y, como es de costumbre, habrá imágenes en mi Twitter a partir de hoy. Vuestra Bruja de Orión. Un beso. 🎃



"Ad aeternam... gloria..."

martes, 11 de julio de 2017

Alicia llegó al País de las Maravillas a través del Espejo, Lewis Carroll.




¿Qué se puede decir más de “Alicia en el País de las Maravillas”? ¿O de su secuela “...a través del espejo”? Poco pero siempre quedará la sensación de releer dos cuentos que hace tiempo no los leía. Una sensación melancólica, como regresar a una época ya muy atrás en el tiempo pero persiste cuando relees cuentos, historias de la misma infancia. Cual Alicia, me sumerjo de nuevo en los abismos plagados de fábulas y mundos fantásticos. Sea a través de un espejo o de un libro.
En esta reseña quiero resaltar el legado que ha dejado, al menos a mí, como autora (y también como poeta). ¿Cuántas veces he escrito, como en trance, en ese momento de éxtasis poético, “cual Alicia...”? En algunos relatos lo he hecho pues. ¿los personajes, cuando entran en un mundo nuevo, se atravesando un espejo o cayendo por un agujero, no recuerda a los cuentos de Lewis Carroll? Alicia es Randolph Carter (personaje de Lovecraft) pero a un nivel más cósmico. Alicia es un personaje de un relato mío al abrir una puerta ya en modo onírico. El legado de Lewis es crucial en mis relatos. Cuando escribo horror cósmico, donde lo onírico y lo sideral se entremezclan, me imagino a Alicia volar hacia estrellas más grandes que Júpiter, entre nubes azules y rostros de seres ya extintos. Alicia representa a la curiosidad, el viajar hacia mundos imposibles pero en sueños los sientes. Es un símbolo místico.
En realidad, esta reseña será breve pues ¿cuántas hay escritas sobre ambas obras de Lewis Carroll? Sólo quiero expresar esa melancolía que había mencionado al principio, mostraros uno de los símbolos importantes para mí como autora. Cuervos, violines, dragones... Alicia. Sí, la misma niña que sigue al Conejo Blanco, que habla con animales, que juega al ajedrez viviente... La misma Alicia que representa ese deseo de ser yo una viajera... Ser la protagonista. Formar parte de una historia y vivirla. Ah, cuántas veces he deseado atravesar un espejo...

Espero que os haya gustado esta reseña. Vuestra Bruja de Orión. Un beso. 🎃



Ad aeternam... gloria...”

Reseña de "La Torre Oscura V: Lobos de Calla", Stephen King.




La quinta parte de “La Torre Oscura” os puede recordar a “Los siete magníficos”, clásica película Western pues cuando llegan a Calla se topan con un pueblo aterrorizado por los Lobos que, cada veinte años (más o menos), aparecen para llevarse a uno de los hijos (siempre a uno de los gemelos) y, al cabo de unas semanas, vuelve el niño muy diferente. Stephen King, en esta obra, mezcla Western, ciencia-ficción y, por supuesto, terror. Podría haber sido una parte magnífica si no hubiera repetido la misma dinámica que la cuarta: “Mago y Cristal”: alargar una historia demasiado.
Me refiero a la historia de Callahan. Perfectamente el autor podría haber minimizado la historia de Callahan añadiendo sólo los puntos más importantes para Roland y compañía. Este personaje aparece en “Salem’s Lot”, otro libro de Stephen King. Creo que si no se hubiese extendido con la historia de Callahan, “Lobos de Calla” estaría a la altura de las tres primeras partes de “La Torre Oscura”. De todos modos, hay un punto a favor con la incorporación de Callahan: tiene mucha importancia no sólo en esta parte sino también en las siguientes. Es un personaje que me agrada nada más aparecer en la primera línea y le da un poco de frescura a la trama general de la saga.
Por otra parte aparece un elemento también muy vital para el ka-tet formado por Roland, Eddie, Susannah, Jake y nuestro querido bilibrambo Acho (en original es Oy de “boy”, “acho” viene de “muchacho”). Una rosa. Jake siente que es muy importante protegerla pues es, junto con la Torre Oscura, uno de los pilares fundamentales de todos los mundos. Me encanta cómo se compagina muy bien el ambiente Western (cuando se preparan para enfrentarse a los Lobos) y el viajar a través de las puertas (hola, Lovecraft). Es el punto fuerte de “Lobos de Calla”, King pincela otra novedad en la saga.
Por último, la evolución de los personajes está en su punto álgido. Comienzo con Jake: un hecho le hace madurar aunque ya está en ese momento entre la infancia y la madurez. Susannah... Esta personaje tiene su título en la siguiente parte: “Canción de Susannah”, ergo, os invito a leeros este libro para saberlo. Eddie muestra ser más paciente y madura mucho esa faceta impulsiva. Como es costumbre, la evolución de Roland es sutil porque es un personaje casi inexpresivo y verle sonreír, como diría Eddie, es como tener un orgasmo visual (y no exagero...), tienes que estar muy atenta a los movimientos del pistolero.  
En definitiva, “Lobos de Calla” es un gran libro pero chirría con la extensa historia de Callahan. Para los amantes del Western... La batalla ante los Lobos es genial y hay unos guiños muy frikis. Espero que os haya agradado esta reseña. Os recomiendo mucho “La Torre Oscura”: es magnífica. Vuestra Bruja de Orión. Un beso. 🎃

P.D.: El hombre de la imagen es Callahan.



Ad aeternam... gloria...”

Reseña de "Macbeth", William Shakespeare.

 
 
 
 
“La vida es una sombra que camina, un pobre actor que en escena se arrebata y contonea y nunca más se le oye. Es un cuento que cuenta un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada. No creamos ya más en demonios que embaucan y nos confunden con esos equívocos, que nos guardan la promesa en la palabra y nos roban la esperanza.”
 
El nombre de Macbeth, como ocurre con Hamlet, tiene ese poder muy simbólico para mí. Es leerlo, oírlo que en mi interior laten lágrimas y desdichas. La obra de “Macbeth” tiene esa atracción tan similar a la de “Hamlet” que la puedo releer año tras año. En esta reseña no sólo hablaré del protagonista sino también haré un guiño a dos personajes, uno con gran peso como Lady Macbeth, y otro que, con sólo aparecer en escena, ya impone respeto: Hécate. Hay un cuarto personaje que cada vez me gusta más: MacDuff.
Es la obrá más oscura y tremebunda escrita por William Shakespeare, en la cual la hechicería, las visiones, la inminente tragedia se puede hasta acariciar. Hay momentos en que provocan un cierto temor: ¿cómo Macbeth es arrastrado a la perdición cuyo destino le tienta con sueños suculentos mientras por el camino deja rastros de sangre y muerte? Las tres brujas, tanto al principio, como casi al final, ya lo predice pero, aun así, las dudas y el castigo atormentan a Macbeth. Aquí entra Lady Macbeth, quien le empuja a atreverse a jugar con los vaticinios de las brujas. La codicia se convierte en traición bañada en sangre. Sí, “Macbeth” es muy sangrienta. Shakespeare tuvo cierta osadía.
Por otra parte, Lady Macbeth, como he comentado en el párrafo anterior, es quien brinda de coraje a Macbeth con el fin de tentar a la suerte. Ella es más calculadora, más fría y debe mantener a su esposo que, cada vez más, es besado por la locura. En efecto, tanto Hamlet como Macbeth tienen un punto en común: la locura. Pero el personaje escocés, a diferencia del danés, se adentra en un torbellino de delirios oscuros. Oh, por supuesto, también me siento muy identificada con él... Por esa razón Lady Macbeth debe guiarle aunque le cueste un dolor interno y, a la postre, abraza también a la locura. Tiene algo que me encanta...
Hécate aparece muy poco pero se hace notar con su presencia. Es la madre de la brujería y las tres brujas, cuando Hécate se les aparece, tiemblan. Adoro esa escena donde aparece. El ambiente se torna aún más oscuro, fantasmagórico. Sientes que estás allí en realidad. El poeta de Londres, con sólo colocar a Hécate, ya crea un mundo más oscuro. Un mundo repleto de secretos. Aunque ya lo hace al principio aunque sea con un leve pero notable toque. En cuanto aparecen las brujas, el resto de la obra será ataviada de un vestido embrujador, terrible...
Para terminar, quiero mencionar a los monólogos de esta obra: son preciosos. Pero mi favorito seguro que lo conoceréis. Lo compartí en mi cuenta de Twitter pero lo tendréis de nuevo justo cuando comparta esta reseña. Espero que os haya gustado. Vuestra Bruja de Orión. Un beso. 🎃



Ad aeternam... gloria...”

Reseña de "Hamlet", William Shakespeare.




La locura acierta a veces cuando el juicio y la cordura no dan fruto.”

Esta reseña puede poseer suficientes palabras y mantener una intensidad revelante o, más próximo a mí, será más breve pero la intensidad es digna de ser aliada del fuego. Porque “Hamlet” es esa obra que jamás dejaré de releer. Lo mismo me ocurre con “Macbeth” pero es otra reseña. Aquí estamos en Dinamarca; el martes que viene, en Escocia. Como decía, “Hamlet” no me cansa. Relectura tras relectura veo en esa obra una fuerza atrayente. El protagonista homónimo es mi alter-ego. Recuerdo bien cuando lo leí hace largos años. Me sentí muy identificada con mi Hamlet. No creo que provoque ataques de ira si digo quién/es mueren en la obra pero o lloro mucho o me siento muy triste.  
Hamlet” fue, junto con algunos sonetos, la primera obra de teatro que leí de William Shakespeare. A partir de ahí comencé a devorar “Macbeth”, “Romeo y Julieta”, “La tempestad”, “Julio César”, etc. Y Shakespeare fue una de las primeras influencias en mis primeros pasos como poeta. Sé que mi estilo ha cambiado mucho pero supongo que algún rastro shakespereano se entrevé en alguna estrofa.  
Hablar de “Hamlet”, en mi opinión, es hablar de una tragedia pura cuya piedad agoniza. Lo que siempre me ha parecido curioso es cómo el autor activa el “Matar personajes en masa” pero en un nivel demencial. Pero de súbito. Uno detrás de otro. Creo que eso me influyó mucho en mis primeras historias donde los personajes morían nada más ver a otro caer. Lo llamo “Muerte Modo Shakespeare”. Debería ser asombroso haberlo presenciado en la misma época del autor británico.  
Uno de los puntos fuertes de “Hamlet” son los monólogos del protagonista. “Ser o no ser...”, Yorick, tras hablar con los actores. Un personaje que expresa la venganza más terrible pero la paciencia le frena y sólo a través de los monólogos es capaz de mantenerse. Pero en ellos brillan destellos de locura. La decadencia es paulatina, en cambio, voraz. Y el desenlace se torna trágico y emotivo. Hamlet es muy querido para mí y pocos personajes saben reflejar mis pensamientos, mis emociones. Si fuera actriz de teatro... Sería Hamlet sin duda. Pero en mis sueños soy Hamlet. Espero que os haya gustado esta reseña. Vuestra Bruja de Orión. Un beso. 🎃


Ad aeternam... gloria...”

Libro de poemas.

En primer lugar, saludos. Desde hace más de un mes que no escribo una entrada y, de nuevo, aquí estoy. Aunque, de inicio, será ...